Traducir o adaptar
Hace unos días recibí el link a un artículo titulado ¿Traducir o adaptar? Análisis de la recepción de traducciones de literatura infantil y juvenil. Resultados parciales de un estudio empírico con escolares de educación primaria (Primera parte) en www.sol-e.com (gran recurso tanto para niños como para adultos interesados en la literatura infantil y juvenil). En él se presenta un estudio sobre la interpretación y comprensión de los niños cuando leen traducciones literales y cuando leen adaptaciones a su cultura.
Aún no se han publicado las conclusiones pero por las pistas que dan en la primera parte del artículo parece ser que los niños que leen adaptaciones retienen mejor el contenido, los nombres y las situaciones que los niños que leen traducciones literales... y penosas a veces.
Hace poco le compré a mi hija un libro de El Equipo Tigre en catalán (La Penya dels Tigres) y descubrí que el traductor (o la propia editorial) ha optado por la adaptación total del contenido. Aún no lo he leído completamente (tengo prohibido leerme los libros antes que ella, así que tendré que esperar que acabe) pero al hojearlo me di cuenta que han optado por la adaptación de nombres de los personajes, de la escuela, incluso de las calles.
A mi, que sé que Thomas Brezina es austriaco, me suena rarísimo. Me falta ese componente cultural que me gustaría encontrar. El hecho de permitirme conocer otra cultura, otros chicos que quizá, viven de manera algo diferente a como lo hacen los hijos de mi vecina.
Pero quizá es una buena elección para lectores primerizos, que ya tienen suficientes problemas con el lenguaje y el mecanismo de lectura como para complicarles la existencia con contenidos culturales muy distintos. Continúo dándole vueltas.
Aún no se han publicado las conclusiones pero por las pistas que dan en la primera parte del artículo parece ser que los niños que leen adaptaciones retienen mejor el contenido, los nombres y las situaciones que los niños que leen traducciones literales... y penosas a veces.
Hace poco le compré a mi hija un libro de El Equipo Tigre en catalán (La Penya dels Tigres) y descubrí que el traductor (o la propia editorial) ha optado por la adaptación total del contenido. Aún no lo he leído completamente (tengo prohibido leerme los libros antes que ella, así que tendré que esperar que acabe) pero al hojearlo me di cuenta que han optado por la adaptación de nombres de los personajes, de la escuela, incluso de las calles.
A mi, que sé que Thomas Brezina es austriaco, me suena rarísimo. Me falta ese componente cultural que me gustaría encontrar. El hecho de permitirme conocer otra cultura, otros chicos que quizá, viven de manera algo diferente a como lo hacen los hijos de mi vecina.
Pero quizá es una buena elección para lectores primerizos, que ya tienen suficientes problemas con el lenguaje y el mecanismo de lectura como para complicarles la existencia con contenidos culturales muy distintos. Continúo dándole vueltas.



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