Cuentos de buenas noches
Algunos de los cuentos de niños que hoy conocemos empezaron como un cuento de buenas noches para los hijos de los escritores. Entre ellos el conocido Winnie the Pooh o el mundo mágico de Tokien.
El hecho de saltar al vacío, de inventarnos nosotros la historia puede producirnos algo de miedo, de "no sabré hacerlo", pero... Una historia de buenas noches bien contada y personalizada, con el niño como protagonista, puede ayudar a los niños a reflexionar sobre su actividad diaria y los momentos más felices que han disfrutado. Y a la vez, creará un lazo de complicidad que se mantiene con los años.
Animar a los niños a desarrollar el argumento es una manera sutil de ganarse un lugar privilegiado para observar los derroteros de su estado mental. Por ejemplo, si te piden que un personaje haga algo extremadamente violento te da la oportunidad de descubrir si le preocupa algo, o está muy enfadado.
Leer un libro está bien, sobretodo cuando son ellos los que tienen que empezar a hacerlo, pero se puede conseguir algo más que historias de segunda mano. Podemos usar los cuentos para ir a dormir como guía para hacer que nuestros hijos sean más felices y productivos. Aunque te parezca difícil, aunque al principio sean meras copias de cuentos tradicionales añadiéndole otros personajes nuevos, aunque estemos cansados, los niños crecerán adorando las historias que hayáis creado juntos
Yo misma, aún recuerdo el hada rosa que vivía en los bosques de Escocia y que cada día hacía algún truco nuevo que nos incluía a mi primo y a mi. Mi madre, inspirada por un viaje que había hecho en verano nos contaba sobre el bosque, sobre los árboles y los paisajes y sobre las leyendas escocesas que tanto me gustan aún.
© Anna Serra
El hecho de saltar al vacío, de inventarnos nosotros la historia puede producirnos algo de miedo, de "no sabré hacerlo", pero... Una historia de buenas noches bien contada y personalizada, con el niño como protagonista, puede ayudar a los niños a reflexionar sobre su actividad diaria y los momentos más felices que han disfrutado. Y a la vez, creará un lazo de complicidad que se mantiene con los años.
Animar a los niños a desarrollar el argumento es una manera sutil de ganarse un lugar privilegiado para observar los derroteros de su estado mental. Por ejemplo, si te piden que un personaje haga algo extremadamente violento te da la oportunidad de descubrir si le preocupa algo, o está muy enfadado.
Leer un libro está bien, sobretodo cuando son ellos los que tienen que empezar a hacerlo, pero se puede conseguir algo más que historias de segunda mano. Podemos usar los cuentos para ir a dormir como guía para hacer que nuestros hijos sean más felices y productivos. Aunque te parezca difícil, aunque al principio sean meras copias de cuentos tradicionales añadiéndole otros personajes nuevos, aunque estemos cansados, los niños crecerán adorando las historias que hayáis creado juntos
Yo misma, aún recuerdo el hada rosa que vivía en los bosques de Escocia y que cada día hacía algún truco nuevo que nos incluía a mi primo y a mi. Mi madre, inspirada por un viaje que había hecho en verano nos contaba sobre el bosque, sobre los árboles y los paisajes y sobre las leyendas escocesas que tanto me gustan aún.
© Anna Serra



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
Vínculos a esta entrada:
Crear un vínculo
<< Página principal