La literatura neosubversiva gana terreno

Esto lo demuestran perfectamente los dos premios Edebé de literatura infantil y Juvenil que se entregaron a el 24 de enero y que serán publicados en todas las lenguas estatales a finales de marzo.
Juan Madrid ganó el Premio Edebé de Literatura Juvenil con 'Huída al Sur', la historia de un chico de padre marroquí y madre española sin muchos recursos económicas y que además resulta ser homosexual. La historia tiene tintes de trepidante novela negra y pretende, en sus aventuras ser un homenaje a Pío Baroja.
Pilar Lozano obtuvo el Premio Edebé de Literatura Infantil con '¡No es tan fácil ser niño!', la historia de Fernando, un chico con orejas de soplillo que debe sufrir las burlas de sus compañeros y que acabará arreglando su situación gracias al humor y a saber reírse de sí mismo.
Según la investigadora mexicana Laura Guerrero la literatura infantil y juvenil está sufriendo un cambio paulatino hacia posturas más incorporadas al mundo actual. Si bien la tendencia de padres y maestros ha sido durante mucho tiempo la de aislar a los niños en un mundo de fantasía dónde el bien siempre triunfa, poco a poco son los libros realistas, que no tienen por qué terminar bien, la literatura neosubversiva tal como la denomina ella la más adecuada a nuestra época. Los niños reciben gran cantidad de información a través de la televisión y de internet. No se puede pretender encerrarlos en una torre de marfil puesto que la literatura debe ayudarles a situarse en el mundo, y comprenderlo para así poder resolver situaciones personales.
Más información sobre el estudio de Laura Guerrero que concluirá y será publicado en 2010 la podemos encontrar en La Vanguardia de México




2 comentarios:
A las 2:11 PM ,
Dalia ha dicho...
Estoy de acuerdo en que existe esta tendencia de literatura neosubversiva marcada por los medios de comunicación, no por los gustos de los niños. De ningún modo estoy de acuerdo en mantener ese tipo de literatura por más que digan que es lo que se vende, según los editores. A la hora de la verdad los niños quieren su mundo fantástico porque son niños. Otra cosa es el lavado de cerebro al que les sometemos los adultos con los medios de comunicación, que es fortísimo y es difícil resistirse a eso. (Viene a ser aquello de que si todos los días me dan arroz para comer y soy una niña, ten por seguro que me acabará encantado el arroz...o quizá lo aborrezca para siempre si va acompañado de algo desagradable)
Sobre el premio Edebé, hace tiempo que comprobé que a los jurados les chifla premiar "cosas supermodernas" como suelen decir, osea que tengan mucho morbo, y si tienen algo de lo más duro de nuestra sociedad, con eso que los medios de comunicación nos aporrean constantemente, mejor que mejor.
Aun recuerdo una cena de autores finalistas de un premio literario para relatos a la que asistí, en la que premiaron uno que trataba sobre la anorexia y destacaban "la supersensibilidad? del autor que era hombre y capaz de entender este problema en una mujer" ¡Ufff! ¡Qué cosa tan decadente me pareció!. Y eso que uno de los miembros del jurado estaba en mi mesa y me contó los entresijos de cómo lo eligieron y además?era profesor de literatura. Pero ya sé que esto es lo que hay.
Sin embargo, yo creo en otro tipo de literatura que interesa mucho a los niños. Una literatura llena de fantasía, que toca la realidad, pero que permite a un niño volar con el tesoro más preciado que tiene, la imaginación. Una literatura en la que se pueden plantear los problemas cotidianos de los niños, pero en la que la perspectiva es mucho más positiva, libre e imaginativa.
La realidad es que en el día a día los padres, no les ofrecen literatura subversiva a los niños como lectura. Hay otros ámbitos para tratar estos temas en profundidad. Ni en la sociedad tampoco está esto tan presente en cada esquina para un niño; al menos no del modo duro y omnipresente en que se airea en la llamada literatura subversiva. Una literatura que muchas veces no aporta nada verdaderamente positivo ni soluciones reales para la gente cotidiana que se enfrenta estos problemas. Tampoco ayuda al desarrollo real del niño, ni le divierte, ni le aporta gran cosa. En el fondo tan solo sirve para que unos cuantos adultos se sientan bien ?denunciando? también los problemas de la sociedad descarnadamente entre los niños.
El problema de la sociedad actual está en cómo se magnifica todo y en ese regusto por el morbo y lo "cutre" que nos acompaña en los medios de comunicación y que se traslada ahora ya a la literatura de niños.
En fin, por naturaleza prefiero una perspectiva mucho más positiva. Y sobre todo por convicción personal después de haber visto mucha miseria de todo tipo (tres años en Entrevías (Vallecas) como profesora frente al ?supermercado? de la droga de la Celsa, chicas con anorexia, adolescentes problemáticos drogadictos o violentos, niños de papá malcriados, gitanos e inmigrantes con problemas de todo tipo...hambre y miseria de la que es difícil de creer en pueblos y ciudades de la India...) , por mi parte, abogo por otro modo de hacer literatura para niños, y de hecho es la que escribo. Una literatura en la que se respete el mundo diferente de un niño: un mundo de fantasía en el que la resolución de conflictos es mucho más imaginativa que la de los adultos. Un mundo en el que caben los valores como eco referencial con una perspectiva positiva. Y creo firmemente en la posibilidad de plantear las cosas de otro modo. Existe un sector importante de la sociedad que le interesa una literatura así, y sobre todo a los niños les gusta. Lo pude comprobar muchas veces cuando tenía a 200 ó 500 niños frente a mí en los cines hablándoles de los valores de la película que íbamos a ver y en su mayoría estaban encantados escuchando lo que les decía usando su imaginación y su mundo. Era tan significativos los silencios que se hacían a veces cuando tocábamos cosas que llegaban al corazón... Y al final de la película, en el dialogo, participaban con ganas, sabiendo muy bien cuales eran los valores y ofreciendo sus comentarios extraordinarios a los que no llegamos los adultos.
Si la imaginación y la fantasía son sustituidas en la literatura por el llamado realismo cotidiano que solo platea miserias ¿entonces qué referentes le queda a los niños de su mundo infantil para llegar a ser un día adultos sólidos? La imaginación es vital en el desarrollo de un niño. Dejemos de aplicar los criterios adultos de nuestras miserias a la literatura de niños porque dudo que realmente funcionen para ellos y les guste.
A las 7:38 PM ,
Editores ha dicho...
Dalia, por eso te recomendé leer Harry Potter.
:-)
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