LIJ. Literatura Infantil y Juvenil

Sección de Literatura Infantil y Juvenil de Aledaños de la Literatura

jueves, febrero 22, 2007

La censura literaria en Estados Unidos ataca los libros para niños

Que la censura literaria existe es algo evidente. Pero quizás es aún más evidente en la Literatura Infantil y Juvenil que en otros géneros literarios. De nuevo ha saltado a la palestra en Estados Unidos de la mano, entre otros del Publishers Weekly.

The higher power of Lucky, la reciente ganadora de la Newberry Award, uno de los más prestigiosos galardones de literatura infantil y juvenil otorgado en Estados Unidos ha sido retirado de varias bibliotecas por los propios bibliotecarios que lo consideran ofensivo.

Y ¿qué es lo que ha hecho Susan Patron, su autora, para merecer tamaña ignominia? Usar una palabra que los puritanos consideran altisonante. Una parte del cuerpo, una palabra que cualquier niño que conozca su cuerpo entero debería conocer y usar sin vergüenza: escroto. La protagnista, una huérfana de diez años la oye a través de una pared cuando un personaje le cuenta a otro que vio como a su perro le mordía una serpiente de cascabel en el escroto. El sonido de la palabra "scrotum" en inglés sorprende a Lucky Tremble que se pregunta por si significado.

Esto es lo que ha alarmado a varios profesores que han cuestionado qué es lícito y qué no en literatura infantil y juvenil. Esto ha levantado un aireado debate entorno a lo que es censurable y lo que no en literatura infantil que ha invadido blogs de bibliotecarios y maestros así como listas de correo y boletines de noticias.

En cambio, tanto el comité que decide otorgar el Newberry Award como la propia autora afirman que quien decide censurar el libro por una palabra, no ha pasado de esta, es decir, no ha leído más que la primera página. La autora asegura que la historia está basada en un hecho real y que trata sobre crecer y una parte importante de crecer es aprender palabras nuevas y conocer el propio cuerpo.

El libro dirigido a niños y niñas entre 10 y 12 años cuenta la historia de una chica que vive en un pequeño pueblo de California y es bastante menos violento que muchas de las novelas dirigidas a estas edades. Y mucho menos explícito sexualmente hablando que cualquier revista en la que se airean los trapos sucios de los superficiales e inanes ídolos de moda.