Para el fin de semana: Eduardo Mendoza
Pon la música para leer la reseña:En El Asombroso Viaje de Pomponio Flato, el niño Jesús levantará al pobre Pomponio; pobre literalmente, desharrapado, culto y erudito, viajado y viajero en busca de las fuentes termales escondidas, educado, pero con un enojoso problema de persistente flato que une 'lo estruendoso y lo impredecible'. Lo levantará como al Lázaro muerto de la Biblia, y le encargará una misión detectivesca: Salvar a su padre José el carpintero de ser ajusticiado en la cruz que el mismo está fabricando.
Un relato policíaco de asesinato en habitación cerrada como los famosos de John Dickson Carr, pero que transcurre en una nazareth delirante, tortuosa y parecida a la Viena oscura de El Tercer Hombre.
Una novela llena de humor e intriga, que recuerda al inocente Gurb de 'Sin noticias de Gurb' y el humor desbordante de ese libro y al esplendor de 'La ciudad de los prodigios.'
Muy recomendable e injustamente arrinconada en el pasado día del libro por el marketing editorial de peores (o directamente muy malos) escritores con novelas para niños vendidas como gran bestseller.
Eduardo Mendoza arremete con sátira feroz y mucho humor (negro) contras dioses y religiones, comenzando con el sanedrín judío de la época de Herodes y extrapolando esa sátira, para el lector avisado, a todas las demás.'Qué gran hallazgo es El asombroso viaje de Pomponio Flato'
Justo Navarro, en El Pais.
Nuestra frase: 'Para reir, para pensar, para disfrutar: un viaje por la Galilea de Jesús de Nazareth de la mano de Eduardo Mendoza'. Teníamos otras, pero quizá sean demasiado escatológicas.
Contraportada:
En el siglo I de nuestra era, Pomponio Flato viaja por los confines del Imperio romano en busca de unas aguas de efectos portentosos. El azar y la precariedad de su fortuna lo llevan a Nazaret, donde va a ser ejecutado el carpintero del pueblo, convicto del brutal asesinato de un rico ciudadano. Muy a su pesar, Pomponio se ve inmerso en la solución del crimen, contratado por el más extraordinario de los clientes: el hijo del carpintero, un niño candoroso y singular, convencido de la inocencia de su padre, hombre en apariencia pacífico y taciturno, que oculta, sin embargo, un gran secreto.
Cruce de novela histórica, novela policíaca, hagiografía y parodia de todas ellas, aquí se ajustan las cuentas a muchas novelas de consumo, y se construye una nueva modalidad del género más característico de Eduardo Mendoza: la trama detectivesca original e irónica, que desemboca en una sátira literaria y en una desternillante creación novelesca. Novela breve, disparatada y divertida..
Tiempo de lectura: Un fin de semana como este.
Edad: De 16 en adelante.
Etiquetas: Eduardo Mendoza, Libros, Seix Barral





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