cuarto y mitad de Zafón y unos tomates, por favor
El segundo punto de venta de libros, por delante de FNAC, casa del libro, corte ingles, y por detrás, aún, de las librerías son los hipermercados de Carrefour. Los datos provienen del estudio del primer trimestre de la Federación de editores. El 15% de la venta de muchas editoriales se sitúa en este punto.
Los comentarios de algunos editores no son favorecedores.
Desde la sorna de Jorge Herralde, editor de Anagrama, una de las pocas editoriales independientes que quedan: "antes el mercado era minúsculo, en los setenta francamente decepcionante. Ahora, se da un crecimiento en todos los nichos de lectores, especialmente en el que yo llamo el grupo de lectores-no lectores, los que se compran el premio Planeta, Zafón, Boris Izaguirre o Polònia, actividades, justo es reconocerlo, perfectamente legales y que no atentan contra nuestro ordenamiento jurídico. Hasta la preocupación por la concentración de la distribución en dos grandes 'cuasimonopolios' editoriales: Planeta y Random.
La curiosidad la aportan los lectores.
Como traductor, apunto un detalle que quizá sea curioso: ya hay series de libros destinadas sobre todo a los hipermercados, en las que se les consulta a ellos el color y formato de las portadas, e incluso los nombres de los personajes. El crecimiento de los híper comporta un crecimiento paralelo de los libros-producto. Un lector de La Vanguardia, comentando el artículo, aquí.
¿Cómo afecta esto al escritor emergente?
Pues mal. La mayoría de las pequeñas editoriales hacen una distribución artesana, sino restringida a ámbitos de su comunidad. No pueden competir. Las librerías donde van a parar sus libros no venden lo que deberían y siempre favorecerán a los grandes grupos, la rotación de novedades manda, el espacio en los estantes y escaparates hay que rentabilizarlo. Y esa mayoría de pequeñas editoriales independientes, abiertas a nuevos talentos no hacen buen marketing editorial de guerrilla. Muchas no hacen ninguno. Por eso hemos abogado en muchas ocasiones a que el escritor se moje también en la promoción, como en EEUU, y hay tres artículos al respecto en el últmo número de la revista ESCRITORES CLUB.
Los comentarios de algunos editores no son favorecedores.
Desde la sorna de Jorge Herralde, editor de Anagrama, una de las pocas editoriales independientes que quedan: "antes el mercado era minúsculo, en los setenta francamente decepcionante. Ahora, se da un crecimiento en todos los nichos de lectores, especialmente en el que yo llamo el grupo de lectores-no lectores, los que se compran el premio Planeta, Zafón, Boris Izaguirre o Polònia, actividades, justo es reconocerlo, perfectamente legales y que no atentan contra nuestro ordenamiento jurídico. Hasta la preocupación por la concentración de la distribución en dos grandes 'cuasimonopolios' editoriales: Planeta y Random.
La curiosidad la aportan los lectores.
Como traductor, apunto un detalle que quizá sea curioso: ya hay series de libros destinadas sobre todo a los hipermercados, en las que se les consulta a ellos el color y formato de las portadas, e incluso los nombres de los personajes. El crecimiento de los híper comporta un crecimiento paralelo de los libros-producto. Un lector de La Vanguardia, comentando el artículo, aquí.
¿Cómo afecta esto al escritor emergente?
Pues mal. La mayoría de las pequeñas editoriales hacen una distribución artesana, sino restringida a ámbitos de su comunidad. No pueden competir. Las librerías donde van a parar sus libros no venden lo que deberían y siempre favorecerán a los grandes grupos, la rotación de novedades manda, el espacio en los estantes y escaparates hay que rentabilizarlo. Y esa mayoría de pequeñas editoriales independientes, abiertas a nuevos talentos no hacen buen marketing editorial de guerrilla. Muchas no hacen ninguno. Por eso hemos abogado en muchas ocasiones a que el escritor se moje también en la promoción, como en EEUU, y hay tres artículos al respecto en el últmo número de la revista ESCRITORES CLUB.
Etiquetas: EDITORIALES, ESCRITORES, ESCRITORES CLUB, MARKETING EDITORIAL, MERCADO



