El Escritor

El escritor es un blog de técnica literaria y del oficio de escribir

6.5.08

Profundizar en los personajes de ficción

Todos lo hemos sufrido.

Empezamos a escribir con alegría y esperanza, fascinados por los inicios. Luego, algo ocurre... (aunque generalmente no, no pasa nada, y eso es lo que realmente sucede) y la historia nos aburre, convirtiéndose en algo totalmente acartonado. La frustración se convierte en consternación, que a su vez pasa al estado de pánico; tu ya sabes, el estado que sufren todas las personas que escriben al pensar que no sirven para esto. Se puede convertir en pánico mortal cuando no parece haber ningún motivo para que algo ocurra. Así que abandonamos la historia antes de que ella nos señale como no aptos para la tarea. Quizá te ha ocurrido. Ya sabes que puedes contarlo aquí poniendo un comentario.

Una buena historia, como un buen emparejamiento, empieza con una ráfaga de energía y entusiasmo. Pero luego debe adaptarse para recorrer un largo camino, debe profundizarse, madurar hacia una complejidad más rica, y crecer. Siempre crecer, hasta el final. La mayor parte de las ocasiones en que te encuentres en ese punto crucial que podemos llamar 'Odio mi historia', se deberá a lo que podemos llamar falta de conocimiento de tus personajes. Ojo, decimos la mayor parte de las ocasiones. Puede haber otras. Cuando te encuentres en un punto muerto sin saber como continuar, la solución pasa por profundizar en ello.

Quizá eres de recoger grandes dossieres de información sobre tus personajes principales. Asumes por tanto que debes saberlo prácticamente todo sobre ellos, lo utilices o no. Al menos, es lo que recomendamos en nuestro dossier sobre personajes. Pero ese 'todo' es una red demasiado amplia para pescar. Si sólo nos interesa el atún más grande, deberíamos conocer los estándares. El conocimiento del personaje entonces no es un todo sino lo que realmente necesitamos saber sobre nuestros personajes. Idealmente deberías incluir pedacitos de personalidad que harán que vuelvas a enamorarte de tu historia.

He aquí un ejemplo: A Fátima le encantan los bocadillos de jamón serrano, odia la mayonesa y fue alumna de una carísima escuela religiosa privada. ¿Nos ayudan a conocer al personaje estos hechos? No necesariamente. Pregúntate: ¿Son cruciales estos datos para lo que ocurrirá? ¿Sugieren conflictos específicos, avances en el argumento o en las escenas? ¿Profundizan nuestro entendimiento del tema central o de la trama?

Vamos a profundizar: ¿No rompe el precepto islámico comiendo jamón Fátima? ¿Puede odiar la mayonesa porque una salmonelosis la obligó a posponer su boda con resultados desastrosos? ¿Fue la única alumna musulmana en una escuela de orientación católica lo que la convirtió en un personaje marginal? Si respondes afirmativamente estás generando un conocimiento profundo del personaje que te ayudará a construir la historia con confianza y autoridad. Pero esto, claro, hay que hacerlo antes de escribir la historia. Idealmente.

Las joyas del conocimiento de personajes no se encuentran con facilidad. Tu búsqueda debe ser agresiva y metódica. En próximos episodios te contaré de tres poderosas herramientas para que las uses cuando más las necesites.

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Este artículo -ampliado y modificado para este blog- se publicó hace algo más de un año en la revista ESCRITORES CLUB.

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1 comentarios:

  • A las 12:54 PM , Blogger AdR ha dicho...

    Es muy normal el empezar a escribir sobre unos personajes y, con el paso de la tinta y las páginas mezclar sus personalidades si no están muy bien definidas.

    Yo suelo describir a los personajes por sus actos y por sus aptitudes :)

    En ello estoy.
    Un saludo

     

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