El Escritor

El escritor es un blog de técnica literaria y del oficio de escribir

20.8.08

El cómplice deseado

Animaba ayer a una compañera -todos los escritores somos compañeros porque nuestras penas son parecidas- a que hiciera de su pareja un cómplice.

Necesitamos cómplices para escribir sin barreras. El tiempo, la dispersión, el bloqueo, y la esterilidad en lo creativo ya son enemigos suficientes (Y temibles) como para que nuestra pareja o nuestra familia no nos apoye. Trás las líneas enemigas necesitamos siempre un objetivo (Recordar los tres proyectos, y el número de palabras escritas al día), pero en la retaguardia debemos sentirnos protegidos, animados, motivados.

Nuestros hijos y nuestras parejas deben comprender nuestra necesidad de escribir XXXX palabras al día, y apoyarnos, dejándonos hacer. Interesándose, pero sin criticar. Preguntando sin juzgar. Nosotros somos los escritores.

Podemos pedirles ayuda estudiando sus reacciones al leer nuestra producción. Si se ríen o se enojan con este o aquél pasaje. Si han vivido determinada escena o han sentido el olor de ese jardín. Pero no les pidamos críticas. Las críticas son para los profesionales.

Negociemos esa complicidad con los que nos rodean. Es importante, y han de aprender a respetar este tiempo y este espacio que necesitamos para escribir.

31.7.08

El Bar de Peter


A mi no me gusta. No me veo pidiendo un bourbon o un wisqui irlandés ahí, bajo las gafas de pasta de algún freak delgado que hace eones que no folla y que sólo piensa en la última de batman mientras te sirve en un silencio ominoso.

Prefiero los cafés grandes con olor a tabaco y madera y con marrones de mil matices. Bares con historia bajo las mesas en los que puedes imaginar unos pies descalzos hurgando en la bragueta, servilletas manuscritas que siempre comienzan con un érase una vez, y posavasos húmedos de sudor creativo.

Etiquetas: